Guerra Civil Española

Nada: Reflexión Sobre una Nación Trastornado

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Carmen Laforet, Nada: A Novel (Barcelona: Ediciones Destino, S.A.,1945)

El propósito de este papel es reflexionar sobre las metáforas y palabras que la escritora Española Carmen Laforet utilizaba por todas partes en su novel. En su novela, Laforet es meticulosa en sus selecciones de imágenes y palabras para describir el viaje de la protagonista de su cuento, Andrea, después de la Guerra Civil Española. Mi tesis es que todos los personajes en esta novela directamente e indirectamente arroja luz a los desafíos y frustraciones de la vida post-guerra en España. Su complot y tema gira sobre alrededor de estas luchas y desafíos. Sentía dolor, angustias, tristeza, desesperación, y derramamiento. Ambos, la protagonista Andrea y los personajes involucrados en su peregrinaje experimentan una miríada de estas emociones, en cual en veces ellos se vuelven locos. En este papel, mi interés es analizar un poco sobre la propia retórica de Laforet a través de metáforas y palabras que muestran los sentimientos de una nación Española; que fue muy descorazonado a este punto en su historia.

La obra de Laforet le da un lente durante un tiempo del cambio y casi hubo depresión en la historia de España, después del la Guerra Civil Española, que oficialmente terminó en el año 1939. En su novela, los personajes reflejan las mismas tensiones que España fue experimentando como una nación. En la primera parte, la escritora Laforet utilizaba las siguientes palabras para describir el estado emocional de la gente Española durante este tiempo en historia. Las palabras claves utilizadas por esta escritora eran: ansiedad, frustración, espanto, temor, miedo y enojo. Además, en general, a las personas les faltaba confianza ambos en si mismo y en otras personas.Parasuplementar esto, fueron muchos casos donde esta emoción tan intensa influenciaba la conducta de los personajes en su novela. Algunos ejemplos están en las personas llorando excesivamente en su cama, personas documentando todos los artículos de la casa por miedo de perderlos, y por último, personas corriendo de un lugar a otra llevando en sus cuerpos una intensa inquietud en su alma.

El título de esta novela, Nada, es probablemente la más poderosa metáfora del estado emocional de ambos los personajes en la familia de la protagonista y el estado de la República de España. A través de esta trayectoria, el lector comienza a comprender la intensidad de emociones cual son densas, que podría cortar. La escritora Laforet frecuentemente usaba la palabra nada, casi siempre en un sentido negativo. Desde el principio de su peregrinaje en Barcelona, Andrea, la protagonista de esta novela, experimentaba tiempos cuando nada es tan real como los deshechos de la guerra parte de la fábrica de la historia Española. Durante su tiempo con su familia la palabra nada esta contextualizada a través de la falta de comida, dinero, luz (24) y agua, calor. La casita, cual es también central en esta novela le hacen faltan las emociones agradables, la estabilidad, y la paz.

El ambiente por esta cuenta revuelve alrededor de una casa geográficamente situada dentro de la ciudad de Barcelona. La casa es presentada como solemne, sin calor, con agua fría, con gente resfriada del corazón. Además, en esta casa hay una ausencia de elaciones de cualquier tipo, pero más bien hay gritos, personas llorando, sufriendo, y personas golpeando el uno a otro. En todos niveles hay violencia, tal vez, expresada a través del abuso verbal o físico. En esta novela, la casita no es un símbolo de paz, pero algo que refleja la falta de paz, no solamente en esta familia pero también en la nación entera. En este mundo, no hay libertad, confianza, pero peor aún hay esperanza. Me parece que la casa representar las luchas y desafíos de este país en un micro nivel. Mientras más grande la lucha del país de España están representan por el macro nivel.

La vida en esta familia no fue fácil porque la gente maltrataba uno a otro. Creo que las mujeres son las personas más maltratadas, por ejemplo son vistas como “una mujer mala” (52), “incapaz” (76), “majaderías” (33), “la imbécil” (34), “maldita” (34), “indecorosa,” (76) y “mala” (76). La mayoría de la primer parte de este cuento, las mujeres no son respetadas por los hombres. Los hermanos en este cuento, Juan y Ramón, exhiben más el desacato a las mujeres. Juan en relación de su esposa Gloria, continuamente maltrataba a ella, golpeándola, negando su significado, humanidad y dignidad como una persona. A un punto en el cuento, es inquietante que Juan compare las características de Gloria como “igual” (47) a un gato. En la novela, ninguna persona defendía a Gloria o se preocupaba con la conducta de Juana hacia ella. Lo peor es que Juan usaba su poder como hombre para instalar miedo en ella, la amenazaba a ella con la muerte, “Te mataré, maldita!” (245). Su hermano Ramón también le faltaba al respeto a las mujeres, jugando con las emociones de mujeres en su vida. Vemos esto en el relato de la madre de Ena que dice su experiencia con Ramón y su falta de integridad, su decepción, y potencial por el mal. Este sentimiento para las mujeres esta ejemplificado a través de las palabras de Román con su Tía Angustias, que dijo que Andrea, su sobrina (ella) “no le importan para nada” (33).

En la segunda parte, en mi opinión existe un proceso de remedio. Andrea está remirando al mundo con una nueva visión, más positiva, con más esperanza. El tono y sentimientos en esta parte están aligerados, no pesa tanto, como en la primera parte. Sus colecciones de palabras y metáforas, otra vez, afirman este cambio positivo por ambos Andrea y por su país, España. Cuando la segunda parte comienza Andrea está subiendo al cielo, maravillada a la presencia de la Catedral, cual representa fuerza como tal es una metáfora de vida recobrada por esta ciudad y nación. Ella está mirando para arriba, sus ojos completamente abiertos, disfrutando del calor y amistad de su amiga Ena. Alrededor de ella hay señales de vida.

Es evidente que hay un cambio. Las emociones nos vacila entre momentos de esperanza, (como una brisa fresca del mar) y de situaciones polémicos entre los personajes. También, hay contradicciones de imágenes positivas y negativas. Al contrario, el pasado, donde había poca comida y muchos cuerpos experimentando el hambre, ahora hay comida, para alimentar los cuerpos, incluyendo delicadezas como “dulces” (126). En su narrativa dice que los “dos tenían el sustento asegurado,” (126) significa que sus necesidades de comida, de sustento, están aseguradas. En comparación a los ojos de la primera parte que fueron llenas de dolor, lágrimas y cólera, hay esperanza en los ojos de Andrea y Ena por un nuevo futuro. La protagonista Andrea describe esta esperanza como “un nuevo renacer,” (126) cual ella caracteriza como felicidad e independencia. Por la primera vez en el libro hay unas risas, “las dos se reían,” (126) Andrea y su amiga Ena.

También, hay un caso donde la perspectiva de la antagonista, la vida está llena de esperanza y más tranquilidad (139). La casa de Angustias, una metáfora de cólera, pena, aflicción, ya no es el centro de la novela, pero ahora el enfoque cambia hacia la casa de Ena, que tiene más paz y alegría. Esta casa es emocionalmente más encendedora. En este punto del cuento, Ena y Andrea, ambas tienen la oportunidad, o libertad, de estudiar juntas (140). Otro ejemplo de un cambio positivo está en las palabras de la protagonista, Andrea:

Me hizo ver un nuevo sentido de la Naturaleza en el que ni siquiera había pensado. Me hizo conocer el latido del barro húmedo cargado de jugos vitales, la misteriosa emoción de los brotes aun cerrados, el encanto melancólico de las algas desmadejada en la arena, la potencia, el ardor, el encanto esplendoroso del mar (139).

Aunque la vida no es perfecta, hay vislumbres de esperanza. Los personajes están más felices hablando más de sus deseos, cual parece los podría lograr. Estos deseos y la esperanza está expresado a través de la luz, experimentado por la presencia del amanecer, a través de algunos momentos de luz, y de los faroles de las calles, en momentos donde hay un oportunidad de “ver el Mediterráneo” (143), y a través de la presencia de flores, de jardines, cual también representan vida.

Al comienzo de la tercer parte de su peregrinaje hay “un tono ligero” (229). Ella, Andrea, la protagonista finalmente encontró “la paz,” (229) un sentimiento de tranquilidad (229). Como en la primera parte, donde las emociones fueron tan extremas, la mayoría fueron negativas. El tiempo ha pasado y en este punto de su peregrinaje hay espacio para un orden saludable de emociones, que no fueron representadas en el pasado después de la guerra. Hay un momento donde Andrea está hablando sobre el sufrimiento de su amigo Ena, pero en la misma línea dice que es temporal (230), y esto también pasará. La protagonista, Andrea, esta libre, ya no esta asustada de “encontrar así horizontes desconocidos” (240). “Su lenguaje sobre su vida es mucho mas positivo, ella está diciendo que “Yo me sentía cambiada” (271). Sus propias palabras dice:

Parecía que me hubiera muerto siglos atrás y que todo mi cuerpo deshecho en polvo minúsculo estuviera dispersado por mares y montañas amplísimas tan desparramada, ligera y vaga sensación de mi carne y mis huesos sentía (271).

Su peregrinaje va a terminar, por ahora, ella está dejando “la casa” donde experimentado tanta desesperación, primero oprimida por la mentalidad y presencia de su Tía Angustias y después por los actitudes malas ejemplificada por Ramón hacia ella y otras mujeres. En este punto en la novela, ella tiene más confidencia en su futuro como tal tiene esperanza de un nuevo día, saliendo por las mañanas con la fuerza de la luz, a través del sol acompañándola.